AZAÑA, JURISTA. Ministerio de Justicia, 1ª ed 1990, 2ª ed 2011.

La vida de Manuel Azaña es una larga y oscura cadencia hacia el trágico desenlace. Azaña preparó en su más recóndita intimidad los diez fugaces años en que pasa a ser protagonista de la vida pública española. En esos oscuros años de maduración y soledad, Azaña se va forjando una sólida formación jurídica, y accede por oposición a uno de los cuerpos más altos del Estado, el de los Letrados de la Dirección General de los Registros. El Derecho está en la raíz de la preocupación política de Azaña: ahí están sus primeros estudios jurídicos, dedicados a la responsabilidad penal de las multitudes y al derecho de asociación. El Derecho que estuvo vigente durante la Segunda República es en buena parte, obra de Azaña. Azaña es el inspirador, y en ocasiones el autor personal, de las grandes reformas de la primera etapa de la República. Que Azaña reconocía un alto valor a las leyes queda patente en dos preguntas que hace en su obra más dramática y personal, La velada en Benicarló: “¿Qué hay entonces detrás de la legalidad? ¿Nada? ¿No está hecha para defender un profundo sentimiento humano, un derecho vivo, perenne?”

Enlace: Historial de un libro y recuerdo de doña Dolores de Rivas Cherif de Azaña

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